Si la mente tuviera salida, sería una puerta de Schrödinger.
Hay una laguna
(o algo que insiste en parecerlo)
donde todos beben
aunque nadie tenga sed.
Da y da
y da otra vez,
hasta que deja de existir
sin aviso previo.
Hay un hombre
(o una repetición del gesto)
que ayuda incluso cuando no hay nadie.
Da y da
y se vacía
como si nunca hubiera estado lleno.
¿Quién es la laguna?
¿Quién es el hombre?
¿Quién hizo la pregunta?
Las palabras no esperan,
se mueven antes de ser leídas,
se equivocan de orden,
se pisan.
Amor
(o algo que responde a ese nombre)
“Todo está en que no hay amor”
dice una voz desplazada a la derecha.
“Todo está en que sobra”
responde otra, desde un lugar que no coincide.
“Todo está aquí”
interrumpe una tercera cosa
que no logra terminar la frase.
Yo busco la salida,
pero la sala cambia de forma.
¿A quién le importa?
Si esto ya terminó
antes de empezar.
Entonces desaparecen
(o eso parece).
Quedo solo
o mal acompañado por el eco.
Pequeña mentira ensamblada,
respira como si fuera cierta.
Al caer, duele distinto,
como si la caída
hubiera olvidado su dirección.
Tal vez no caigo hacia abajo.
Tal vez no hay abajo.
Tal vez el movimiento es solo una excusa.
Caigo hacia arriba,
o me quedo suspendido
en una decisión que no tomé.
No estoy segura.
No recuerdo
qué significaba caer.
Sueño
(sin contenido)
sueño
(repetido)
sueño
(sin testigos)
Tres veces no son tres.
Uno se siente solo.
Dos no alcanzan.
Tres empiezan a parecer un error.
Tres peces:
uno abre la boca demasiado,
otro mira donde no hay nada,
y el último no decide si es pez
o idea.
Nada
sin dirección
o nada
porque sí.
Escribo como si la señal no fuera estable,
como si mi mente cambiara de canal sin avisar.
A veces vuela, a veces tropieza,
como si dos gatitos corrieran dentro,
sin ponerse de acuerdo sobre a dónde ir.
Si el tiempo muerto pudiera revivirse, dejaría de ser tiempo.
Entonces no existe el tiempo muerto.
Solo este instante que insiste en repetirse.
En este espacio, en este momento que ya cambió mientras lo escribo,
realizo las siguientes actividades con un fervor imaginativo y circunstancial.
Escritura
Música
Exploración conceptual
Lectura
"Amante del rock y la música melancólica, y del churu."
"Territorial, le gusta cantar, comer carne y churu."